Los ranunculus no son fáciles de encontrar, pero esa rareza es lo que los hace irresistibles. Te contamos cómo cuidarlos y por qué se han convertido en el secreto mejor guardado de las expertas en tendencias.

Ranunculus: la flor que no verás en la florería de la esquina

Si nunca has tenido un ranunculus en casa, no es tu culpa. Esta flor no aparece en los típicos ramos ni los tendrán en la esquina. Pero si te gusta sorprender, esta es la flor que vas a querer tener en tu casa o regalársela a tu mejor amiga.

Cultivados con altura (literalmente)

En Megaflor los cultivamos en las alturas de Ambato, donde el clima templado y la luz precisa les dan esa forma casi perfecta: capas suaves, tallos firmes y colores que van del butter yellow al fucsia intenso.


Directo a tu casa, sin escalas


¿Lo mejor? No pasan por bodegas ni manos extrañas. Llegan directo de nuestra finca  a tu casa, cerrados, frescos y con todo su ciclo de vida por delante.

Cómo cuidarlos para que duren más


● Agua limpia cada dos días
● Cortar los tallos apenas lleguen (solo 1–2 cm)
● Evitar el sol directo

Déjalos respirar. Obsérvalos abrirse a su ritmo. Y prepárate, porque una vez que experimentas su elegancia, no hay vuelta atrás.